sábado, 18 de mayo de 2013

Vistas de Sacedón, del pantano y la hoz del Tajo

Hace tiempo que no puedo publicar en este blog y no sé porqué. Al tener dos direcciones de Gmail, unas veces se puede acceder con una y otras veces con la otra, e incluso con ninguna de ellas, como me ocurre la mayoría de las veces que lo intento. Hoy he tenido que hacer algo, que no recuerdo ya lo que ha sido, al igual que en otras ocasiones, y que no recordaré la próxima que intente entrar.


Hoy traigo unas fotos del pueblo, del pantano, de la hoz y del entorno, incluso parte de los campos y montes de la provincia de Cuenca. Estas últimas tomadas desde el Alto San Julián.



A pesar del frío que hacía la tarde del miércoles, que fue cuando las tomé, aguanté en lo alto del cerro el viento que hacía, que aunque no fuerte sí que era frío. Y es que llevamos unos días que hace de todo: frío, lluvia, aire que algunas ocasiones es viento fuerte y sol.



Ese día, a las ocho de la mañana había 3º C en la terraza, como así marcaba el termómetro. Creo que de madrugada serían menos, pues a la salida del sol hace más frío que cuando lleva ya una hora y algo más luciendo, aunque se vea gris el ambiente. Al bajar a pasear cerca del pantano, noté que hacía más frío que en la terraza, en lo que estuve asomado apoyado en la barandilla en lo que me fumaba un cigarrillo. Y es que abajo el aire viene con más fuerza y por tanto más frío.



Como a las siete seguía el ambiente como durante toda la mañana y primeras horas de la tarde, o sea, con nubes y sol, pero sin llover, me cogí la cámara y el trípode, puse la correa a Suska, me eché al bolsillo una batería de repuesto y tomando el coche me subí al mirador del Alto San Julián. Desde esa altura. la crecida del pantano se va viendo espectacular. Sube de día en día varios centímetros, los que los entendidos trasformarían en hectómetros cúbicos.



Allí, junto al depósito, estuve tomando fotos del pueblo con los campos conquenses de fondo y los molinos de viento sobre una loma cerca de Cañaveruelas, destacando en el horizonte cuando les daba el sol del atardecer. Apenas sin moverme del sitio, nada más que lo justo para cambiar de orientación la cámara, tomé unas cuantas fotos del pantano que queda bajo el mirador, con el viaducto a la derecha y la Boca del Infierno a la izquierda. Aprovechando la postura, enfoqué hacia Las Anclas y los cerros cercanos a Pareja.



Después subí al otro mirador del cerro, el que da al dique y lo primero en que me entretuve fue en hacerle fotos a un buitre leonado que volaba en círculo hacia el cerro del Sagrado Corazón. Creo que era el mismo que un rato antes había estado sobrevolando el pueblo y que yo vi al volar sobre los que nos encontrábamos junto a la puerta del colegio.



Cuando se perdió tras el cerro de la estatua, me dediqué a tomar fotos del pantano junto al dique y al pantano con los montes de Auñón enfrente y hacia la ermita del Madroñal y la Boca del Infierno, que quedaban a mi derecha. Tras hacer unas tomas de las rocas del paso de la carretera, de unas matas con flores amarillas adheridas a ellas, otras de las que hay en el jardín junto al depósito y de este, me monté en el coche y bajando al puerto me dirigí al mirador sobre la hoz, al otro lado del dique.



Tras hacer unas cuantas fotos de la hoz; del río con el reflejo de la luz solar; del puente medieval sobre el Tajo, por el que aun pasa el trazado de la antigua carretera N-320; del tramo de la carretera que circula bajo la roca al comienzo de la bajada; de la central hidroeléctrica y un zoom de sus aislantes, me subí al coche para irme, pues ya me estaba quedando frío.



El ocaso traía demasiado frío como para estar soportándolo allí arriba, esperando a la intemperie, para hacer unas tomas de las nubes rojas por la incidencia del sol. Cosa que podría no ser así, como otras veces me ha pasado, que tras estar esperando un atardecer espectacular, o al menos bonito, las nubes se habían disipado y no había nada que admirar.



Hice unas cuantas fotos más, sobre todo del sol incidiendo en las alturas de las rocas y las copas de los árboles en alto, otras más a la central eléctrica y recogiendo velas, pues viento hacía como para menear un trasatlántico, puse rumbo al pueblo.








martes, 11 de diciembre de 2012

Pareja y alrededores

Pareja, primer pueblo de La Alcarria donde fuimos vivir.

Tras haber estado residiendo algunos meses en Córdoba de Argentina y en Casarrubios del Monte en Toledo, donde nos habíamos casado hacía escasamente un año, vinimos a La Alcarria un domingo para ver un piso en una urbanización de Pareja, Las Anclas, y nos quedamos a vivir aquí.

Primeramente pasamos por Sacedón, ya que seguimos la N-320 hasta allí, y estuvimos admirando el entorno junto al pantano. Allí, desde la orilla, contemplamos el entorno, el bello paisaje que se nos ofrecía a los ojos, y nos gustó tanto, que no tuvimos dudas en quedarnos en el piso. Reforzó nuestra decisión, el poco paisaje que pudimos ver hasta ese momento del entorno de Las Anclas.

Después de apalabrar la vivienda, nos fuimos a dar un largo paseo por los alrededores, siempre sin salir del recinto urbanístico, tanto hacia el norte como hacia el sur, pues este discurre a lo largo del litoral del lago y de uno a otro punto cardinal, con un ligero brazo hacia el este.

La cuestión es que La Alcarria nos encanto, tanto lo que vimos en el trayecto desde Guadalajara hasta Sacedón, como lo que apreciamos y disfrutamos desde Las Anclas hasta Guadalajara, pasando cerca de Chillarón del Rey, al fondo del pantano por la carretera N-204, la que atravesando este por el Viaducto de Entrepeñas fuimos a dar a Durón, donde tomamos la carretera CM-2013, que pasando por Budia va a dar al cruce con la N-320.


Fotos de la Plaza de la Constitución, Pareja:

La olma

Ayuntamiento de Pareja

Casa señorial en restauración

La fuente en su último emplazamiento, hasta la fecha,
y detrás casa señorial con escudo

Mosaico conmemorativo del paso de C. J. Cela por el pueblo
Edificaciones con la fachada remozada

La fuente y casona en estado de abandono

Soportales y paso al callejón

Soportales, pórtico y reja antigua

Calle hacia la iglesia

Galería y artesonado antiguo

Columnas de otra de las galerías y la olma al fondo



Galería, artesonado y rejas antiguas

Detalle del artesonado













martes, 10 de julio de 2012

¡Cómo baja el nivel del pantano!

A principios de marzo, del año pasado, el pantano estaba casi a tope. Y digo casi, porque en mayo estaba más lleno aún, llegando al final del verano con el nivel adquirido. A partir del otoño comenzó a bajar y aún sigue bajando cada día un poco. Desde mi terraza se veía así de lleno, aunque debido a que el día estaba nublado no se ve muy claro en esta toma, pero es suficiente para apreciar los bordes del agua adónde llegaban. Hoy, ni siquiera pasan lanchas ya por ahí, que lo hacen por la Boca del Infierno, para ir de esta parte de Sacedón a la de Pareja.
Así se veía el día dos de julio, hace unos días, desde la orilla de la Ribera de Entrepeñas. Los árboles de la izquierda, que ahora están verdes y con hojas, están unos cuantos metros más arriba del borde del pantano; la lengua de tierra que se veía a la derecha en la foto de arriba, es la protuberancia más alta que se aprecia en la punta de la derecha. En ésta ya se aprecia el estrechamiento que ha sufrido el pantano por este lado.
En esta otra foto lo vemos mejor que en la anterior, pues me corrí un poco hacia mi derecha para salvar el obstáculo que suponían las numerosas embarcaciones que han vuelto al pantano en los últimos días. Hace poco más de un mes que se contaban tan solo seis embarcaciones en esa parte, ya que en la orilla de la Ribera hay y había más, pero es que a finales del verano pasado llegué a contar hasta ciento cuarenta.
Detalle de la punta de la derecha. Obsérvese que llegaba el agua hasta los pinos y dónde arriba se ve un vehículo, en esta está todo cubierto por el agua.
Detalle de la punta de la izquierda, con el árbol que hoy está frondoso con sus hojas verdes y unos cuantos metros más arriba del nivel, estando entonces justo al borde.
Esta la tomé porque desde la terraza vi que salía humo de entre los árboles y pensé si habría un incendio. Después me di cuenta que debía de ser porque alguien estaba quemando hojarasca o ramas de poda.
En ésta otra, también tomada desde la terraza, se ve más claro pues el día estaba despejado, ya que está tomada en otro día.
Así se veía el día nublado, y en ese sitio, el embarcadero de enfrente de casa.
Porción de curva de la carretera N-320, unos kilómetros más arriba de Sacedón y a pocos de Córcoles, vista desde mi terraza ese mismo día de marzo del año pasado.
La curva anterior en la lejanía, tomada el mismo día y seguida de la anterior. En primer plano se ve la N.320 al pasar cerca de casa y a la derecha el agua del pantano que entonces llegaba hasta debajo del viaducto que hay en ese tramo de la carretera.